Sono el celular con mi canción favorita, eras tú, entendí de inmediato el tonor de la llamada, camine al mismo lugar de siempre, otra reunión más, nuevamente reviviamos el fogozo pasado. Ese que hoy es más presente que nunca, tus manos tocaban mi cara y una sonrisa nerviosa.
De pronto, te acercabas cada vez más, tus ojos me demostraban que en ese minuto eramos tú y yo en medio de una gran multitud, queriamos todo, pero no podiamos nada. Eramos pequeños para todo lo que debíamos hablar... De la nada nos paramos, y en la esquina nacieron besos como los de ayer, era imposible dejarnos amar.
29Diembre2013
No hay comentarios.:
Publicar un comentario