Desperté, fui corriendo al equipo de la casa, puse mi pendrive y derrepente ... La canción, que me hizo recordar un día de febrero en donde todo era risa y conversaciones eternas llena de juegos, fotos, alegría, muchos " te quiero " y constantes coqueteos llenos de magia, era perfecto anotar cosas a la lista de cosas por hacer, en la cual nunca hicimos. En donde cada mañana despertaba con un buenos días y me acostaba feliz con un buenas noches. En donde cada hora era perfecta para llamar por teléfono, con el único objetivo de escuchar su voz, me pasaba pensando si en algún momento de tú vida, podría ser el centro de la tuya.
Y cuando pensaba todo eso, se acabó la canción, me acordé que estabamos en junio, todo era frio y poco queda de algo de febrero.
Tú eres como el fuego y cada vez que me acerco, me prendo (8)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario