Concreto helado, túneles pequeños, malos olores, celdas ... Muchas celdas confundidas como piezas de una casa, una casa muy partícular, en zonas de tránsitos donde tú y yo no vivimos la misma realidad, la que para ti es algo habitual, para mi es algo escalofriante. Fue en ese minuto donde me dí cuenta y comencé este tibio y extraño cuestionamiento. No sabría como describir la sensación de sentirte observada por 408 personas, escuchar gritos desesperados de ayuda y lindos piropos u otros de por que estas ahí, la verdad yo sé que hago aquí, el problema es que tú aún no entiendes que haces ahí.
Camine por pasadizos pequeños, subí escaleras y me meti a un calabozo, no pude dimensionar en que punto partí ni por donde salí, pero vi lo que muchos ignoran.
Cual es el límite de tú vida, cuál es la dignidad que quieres vivir? No lo sé, no puedo contar cada segundo de lo que vivi en una visita educativa, sólo puedo decir que espero nunca vivir esa realidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario