A mis 28 años.
No sé que tanto tenga que vivir, ni que es todo lo que tengo que asimilar, no sé que tan fuerte me puede hacer la vida, ni cual es todo lo que tengo que aguantar.
Viví lo que me tocó y de eso aprendi, este año viviendo tuve experiencias enriquecedoras, compartí con personas lindas, que me enseñaron un montón y con otras que fueron solo polvo en mi.
Cante como si todo no tuviera un final, y escribí tanto como si las lagrimas se fueran acabar.
Me aferre a sonrisas poco sinceras, y me enamoré de ojos subnormales, corri a abrazos gigantezcos, pero decidí quedarme con lo verdadero.
Prometí no pisar esa calle y ahora la hago una de mis lugares favoritos, tomé café a escondidas, estuve en la azotea y soñe como seria mi vida, me reencontré con mi pasado y en unos segundos volví a esa felicidad plena.
Toque muros de escaladas y volé por paraísos escondidos, subí cerros gloriosos y frondosos, probé caricias, confíe entregando preocupación a quienes no la merecían.
Pero, aquí estoy viviendo mi último día de mis 28, estoy mirando el techo para comenzar a celebrar.
Espero mucho de ti, de lo que me puedas entregar, llevate todo lo que debas llevar y trae consigo todo lo que se deba quedar, cierra ciclos imperfectos y vuelve a traer ese amor perfecto.
Bienvenidos 29!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario